Técnica de cocina · Happy Yumi · 4 min
Cómo hacer un roux perfecto y para qué sirve
El roux es una de las bases más versátiles de la cocina occidental: harina y grasa cocinadas juntas que espesan salsas, unen guisos y aportan sabor según su punto de cocción. Dominarlo te abre la puerta a bechamel, gumbo, espesantes para estofados y mucho más.

Qué es un roux y por qué funciona
Un roux combina partes iguales de harina y grasa —mantequilla, aceite o manteca de cerdo— cocinadas a fuego medio hasta que la harina pierde su sabor crudo y desarrolla aromas tostados. La grasa envuelve los granos de harina, evitando que se agrumen al incorporar líquido caliente.
Al añadir caldo o leche, el almidón de la harina se hidrata y gelatiniza, creando una red que espesa la salsa de forma estable. Sin roux, muchas preparaciones quedarían acuosas o separarían grasa y líquido con el tiempo.
- Roux blanco: 2–3 minutos, ideal para bechamel y salsas delicadas.
- Roux rubio: 5–7 minutos, sabor a nuez, perfecto para velouté y gravy.
- Roux oscuro: 15–30 minutos, base del gumbo cajún y salsas profundas.
Proporciones y tipos de grasa
La proporción clásica es 1:1 en peso: 50 g de harina con 50 g de mantequilla para un litro de líquido aproximadamente, aunque puedes ajustar según el espesor deseado. Usa harina de trigo todo uso y tamízala si está compactada.
La mantequilla aporta dulzor y color dorado; el aceite neutro aguanta más temperatura; la manteca de cerdo es imprescindible en cocina sureña. En todos los casos, derrite la grasa primero y añade la harina de golpe, removiendo sin parar con un batidor de varillas o cuchara de madera.
Técnica paso a paso
Calienta la grasa a fuego medio-bajo en una cazuela pesada. Incorpora la harina y cocina removiendo constantemente. El roux debe burbujear suavemente, nunca freír a fuego fuerte: la harina se quema por fuera y queda cruda por dentro.
Cuando alcance el color deseado, retira del fuego unos segundos si vas a añadir líquido muy caliente —evitas salpicaduras— y vierte el caldo poco a poco, batiendo enérgicamente. Incorpora el líquido en tres o cuatro tandas hasta obtener una salsa homogénea antes de volver al fuego para espesar.
Errores comunes y cómo evitarlos
El grumo más frecuente aparece al echar todo el líquido de una vez sobre harina muy caliente sin batir. Otro error es no cocinar el roux el tiempo suficiente: la salsa sabrá a harina cruda y tendrá textura pastosa.
Si aparecen grumos, pasa la salsa por un colador fino o usa una batidora de mano con cuidado. Guarda un roux oscuro en frigorífico hasta dos semanas en un tarro hermético; al usarlo, disuélvelo en líquido frío antes de calentar para un espesado limpio.
- No añadas líquido frío a roux muy caliente sin batir.
- No uses fuego alto: la harina se quema por fuera.
- No saltees el tiempo de cocción del roux blanco o rubio.
Artículo revisado editorialmente · Happy Yumi · ZBMProject