Plato nacional de Bélgica desde finales del siglo XIX, combina la abundancia de mejillones de la costa del Mar del Norte con la tradición belga de la patata frita en doble cocción
El carácter del plato lo marcan mejillones frescos, chalotas, ajo, vino blanco, la dificultad real es fácil, y conviene reservar unos 30 minutos (15 de preparación y 15 de cocción), para 4 raciones.
Si quieres variar el plato, prueba: Moules marinière (solo con vino blanco y perejil); Moules à la crème (con nata añadida al final).





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